Un vecino se sorprendió al ver una ardilla en un balcón de Palermo, entre las calles French y Sánchez de Bustamante. «Pasó por las plantas y había un cableado telefónico y se fue caminando por ahí lo más tranquila», contó Emilio, que estaba de visita en el departamento de uno de sus hijos. «Me pareció ultrararo, lo único que pude hacer fue sacarle una foto».

Se trata de una ardilla de vientre rojo, una especie exótica invasora originaria del sudeste asiático que fue introducida en Luján, provincia de Buenos Aires, hace unos 50 años. Desde entonces se expandió por distintas zonas del país.
Según el Ministerio de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, su población supera los 100.000 ejemplares y ocupa unos 2186 kilómetros cuadrados, alrededor de diez veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.
La especie altera la biodiversidad nativa, compite con las aves por los recursos y puede depredar algunas de ellas. También provoca pérdidas en la producción agrícola, porque se alimenta de frutos como cítricos, nueces, duraznos, higos, kiwis, manzanas y peras, y daña árboles al descortezar sus troncos.
Además, roe mangueras, cables de electricidad, televisión y telefonía, e incluso componentes de transformadores eléctricos. Y puede transportar parásitos y estar asociada a la transmisión de algunas enfermedades.
- Raro
- Asqueroso
- Divertido
- Interesante
- Emotivo
- Increible

